resguardados en el coche, vemos llover el mediodía, unos instantes para nosotros, para mirarnos a los ojos y confesar hasta qué punto nos amamos y lamentamos tantas cosas que no podrán ser, que no han podido ser... a pesar de todo: satisfechos... más locos de amor que nunca, más necesitados de este nosotros imposible... es de noche y estos dos días de vuelta a tus brazos han sido intensos, complicidades, orgasmos, caricias, sumisiones... no sé cómo ha podido ser tan cruel el tiempo con nosotros...
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